- El reconocimiento destaca las trayectorias de dos de los más importantes referentes de la danza, la música y la transformación social en el Perú.
En una ceremonia que busca celebrar el talento nacional, la identidad cultural y los lazos de integración, la Asociación Peruano China (APCH) rindió homenaje, con el tradicional develado de las baldosas de la destacada directora artística y emprendedora social, Vania Masías, y del reconocido músico, compositor y multiinstrumentista, Lucho Quequezana.
A través de esta distinción, la APCH tributa la invaluable trayectoria de ambos creadores, quienes han llevado el nombre del Perú a los escenarios más importantes del mundo, dejando una huella profunda tanto en la escena artística contemporánea como en el desarrollo social y la integración cultural a través del arte.
Vania Masías cuenta con una carrera brillante que inició como Primera Bailarina del Ballet Municipal de Lima y del Ballet Nacional de Irlanda, llegando a ser reclutada por el prestigioso Cirque du Soleil. Su visión e impacto la han llevado a dirigir proyectos de gran envergadura para el Comité Olímpico Internacional y la recordada ceremonia de los Juegos Panamericanos Lima 2019, presentando su obra en capitales culturales como Londres y Nueva York.
Considerada entre los peruanos más innovadores es una de las mujeres más influyentes de Latinoamérica por Deutsche Welle, Masías destaca también por su rol fundador en D1 Asociación Cultural. Esta organización utiliza la danza y el arte como herramientas de transformación, combinando la formación artística, el desarrollo personal y la generación de oportunidades para jóvenes en contextos vulnerables. Hoy en día, su trabajo continúa conectando la tradición y la contemporaneidad, activando la memoria colectiva a través del cuerpo.
Por su parte, el músico y compositor Lucho Quequezana ha consolidado un sólido reconocimiento tanto en el Perú como a nivel internacional gracias a su incansable labor de difusión de la música peruana y la integración de culturas a través del sonido. Multiinstrumentista autodidacta, Quequezana domina más de 25 instrumentos, lo que le ha permitido crear un lenguaje musical único donde la tradición andina dialoga fluidamente con géneros contemporáneos del mundo.
