El artista plástico arequipeño Paolo
Cordano presenta Menina Patria, una exposición que reúne veinte
esculturas inspiradas en la figura clásica de la menina, reinterpretada desde
la diversidad cultural y simbólica del Perú. La muestra propone una reflexión
visual sobre la identidad peruana entendida como un proceso de encuentro entre
distintas tradiciones, memorias y territorios.
Durante más de quince años, Cordano ha
desarrollado la figura de la menina como un personaje recurrente dentro de su
obra figurativa. En esta nueva
serie, el artista traslada esa silueta reconocible —heredada del imaginario del
arte europeo del siglo XVII— hacia un territorio simbólico ligado a la historia
y a la geografía peruana. “El concepto surgió a partir de la reflexión de
aquellas mujeres españolas que cruzaron el océano siguiendo las rutas de los
conquistadores y que, al llegar a estas tierras lejanas, hicieron del Perú su
nuevo hogar”.
El título de la exposición surge precisamente
de ese encuentro entre dos mundos, por un lado, la referencia histórica de la
menina; por otro, la idea de patria entendida como territorio, paisaje, flora,
fauna, tradición e identidad colectiva. La menina deja de pertenecer a la corte
para convertirse en un símbolo de la pluralidad cultural del país. En cada
escultura, la figura femenina funciona como un lienzo tridimensional donde se
despliegan relatos vinculados con distintas regiones y expresiones culturales
del Perú.
La exposición está conformada por piezas
únicas realizadas sin moldes. En cuanto a la técnica, el artista traslada al
ámbito escultórico recursos propios de su trabajo pictórico. Entre las obras
aparecen personajes como Menina Amazónica, Menina Puno, Menina Inti o Menina
Mariscala, figuras que evocan paisajes, danzas, episodios históricos y
referencias culturales del país. En ellas se integran elementos vinculados a la
Amazonía, los Andes y la costa, así como alusiones al arte virreinal y a la
religiosidad popular.
Cordano concibe el vestido de la menina como
una metáfora del territorio. Sobre su amplia silueta aparecen montañas, ríos,
flores, animales y escenas de la vida cotidiana que evocan oficios, tradiciones
y memorias colectivas. De esta manera, cada escultura se convierte en una
pequeña geografía simbólica donde conviven diferentes raíces culturales.
A través de esta serie, Cordano propone una
mirada sobre el Perú como un espacio de diálogo cultural donde conviven
múltiples herencias. Más que presentar identidades aisladas, las esculturas
establecen un vínculo entre ellas y sugieren una idea de pertenencia compartida
que atraviesa regiones, historias y tradiciones.
Nacido en Arequipa en 1971, Paolo Cordano ha
realizado exposiciones colectivas e individuales en galerías de República
Dominicana, Perú, Chile, Panamá, México, Estados Unidos, Escocia y Suiza. Su
obra se caracteriza por fusionar culturas, técnicas y materiales en un lenguaje
visual donde los personajes y los símbolos dialogan con la memoria y la
imaginación.
La exposición podrá visitarse del 22 de
abril al 12 de mayo en la Galería Índigo, ubicada en Av. El Bosque
(antes Daniel Hernández) 260, San Isidro. El horario de atención es de
lunes a sábados de 10:30 a.m. a 8:30 p.m., y domingos y feriados de 11 a.m. a 7
p.m. El ingreso es libre.
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