En los últimos meses, el fenómeno de los therians ha ganado visibilidad en redes sociales y comunidades juveniles. El término se utiliza para describir a personas que experimentan una identificación psicológica o espiritual con un animal no humano. No se trata de una transformación física ni de una doctrina religiosa, sino de una vivencia interna vinculada a la identidad.
Para muchos adolescentes, estas expresiones forman parte de una etapa de exploración simbólica. Especialistas en psicología señalan que movimientos de este tipo pueden entenderse como formas de diferenciación generacional, similares a antiguas tribus urbanas que surgieron en otras épocas. En algunos casos pueden ser procesos temporales; en otros, podrían reflejar necesidades emocionales más profundas que requieren orientación y acompañamiento.
El especialista y coach de jóvenes Pedro Cachay explica que la adolescencia es una etapa donde la pregunta por la identidad se vuelve central.
Según señala, cuando una generación se desconecta de principios que orientan la vida —como el sentido de propósito, dignidad y verdad— pueden surgir nuevas formas de búsqueda de identidad.
Cachay sostiene que este tipo de inquietudes no es un fenómeno completamente nuevo. Recuerda que incluso en textos antiguos como la Biblia se reflexiona sobre la forma en que el ser humano redefine su identidad cuando pierde referencias trascendentes.
Para el especialista, comprender este fenómeno no implica aprobarlo ni rechazarlo automáticamente, sino abordarlo con responsabilidad.
“La adolescencia es compleja y necesita acompañamiento. Comprender no significa estigmatizar, pero también es importante orientar desde principios firmes que ayuden a construir una identidad sólida y estable”, afirma.
En ese sentido, subraya que el rol de los padres es clave durante esta etapa del desarrollo.
“Los padres estamos llamados a guiar con amor y firmeza, ofreciendo dirección y escucha. No se trata de burlarse ni de rechazar, sino de acompañar con claridad y convicción”, agrega.
El debate sobre los therians abre también una reflexión más amplia sobre cómo se forman las identidades en las nuevas generaciones y cuál es el papel de la familia, la educación y los referentes culturales.
Más allá de si se trata de una moda pasajera o de un fenómeno más profundo, especialistas coinciden en que el diálogo abierto, el acompañamiento y la presencia activa de los adultos son elementos fundamentales para ayudar a los jóvenes a construir una identidad con propósito y sentido.
Finalmente, el licenciado Pedro Cachay invita a padres y jóvenes que necesiten orientación o acompañamiento a buscar espacios de conversación y apoyo para abordar estos temas con respeto, claridad y reflexión.
