Seguridad y salud en el trabajo: Una deuda pendiente en las empresas peruanas


En un contexto donde la productividad empresarial avanza a gran velocidad, la seguridad y salud en el trabajo continúa siendo una tarea pendiente en muchas organizaciones del país.

En el Perú, desde el año 2011 —cuando se promulgó la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo— han pasado más de 14 años, y aún muchas empresas no logran ver la seguridad laboral como un aliado estratégico para su crecimiento. Esto ocurre porque todavía se percibe como un gasto y no como una inversión.

Durante estos años, la SUNAFIL ha enfocado sus esfuerzos principalmente en la fiscalización, dejando de lado un aspecto clave: la educación. Es fundamental que los empleadores comprendan no sólo la obligación legal, sino también los beneficios reales de implementar un sistema de gestión en seguridad y salud en el trabajo.

Las estadísticas lo evidencian: en el 2025 se han registrado más de 43 mil accidentes de trabajo y alrededor de 200 accidentes mortales. Estas cifras no sólo representan números, sino empresas afectadas, familias golpeadas y niños que quedan huérfanos.

Un accidente de trabajo impacta directamente en la empresa, en el trabajador y en todo su entorno familiar. Sin embargo, muchos empresarios aún no logran visualizar este impacto como un factor crítico para la sostenibilidad y rentabilidad de sus organizaciones.

Los sectores con mayor incidencia de accidentes laborales son construcción, industrias manufactureras y transporte. Y es importante señalar que estas cifras corresponden únicamente a los casos reportados. Desde la experiencia profesional, es posible que el número real sea incluso mayor, debido a la subnotificación de accidentes por parte de algunas empresas.

Como parte de mi propósito profesional —reducir los accidentes laborales— trabajo constantemente en promover una cultura preventiva. Para mí, esto significa menos niños huérfanos, más familias felices y empresas más sostenibles y rentables.

En mi experiencia en consultoría de seguridad y salud en el trabajo, he podido identificar que muchas empresas intentan implementar sistemas de gestión de manera apresurada, especialmente ante procesos de fiscalización. Sin embargo, desarrollar un sistema sólido requiere un enfoque técnico y estratégico, adaptado a la realidad de cada organización, considerando factores como el sector, la complejidad de las operaciones, el número de sedes y la cantidad de trabajadores. Este es el enfoque que aplico en mis consultorías, diseñando sistemas de gestión personalizados y efectivos.

Otra problemática importante es la formación de los profesionales de seguridad y salud en el trabajo. En muchos casos, no cuentan con las competencias necesarias para implementar correctamente un sistema, lo que puede derivar en una gestión deficiente y, en consecuencia, en accidentes laborales.

Por ello, desde mis mentorías para profesionales de SST, no solo enseñó la parte técnica, sino que también enfatizó el desarrollo de habilidades blandas como el liderazgo, la comunicación efectiva y el trabajo en equipo, ya que son fundamentales para lograr una implementación real y sostenible dentro de las empresas.

Es fundamental entender que la seguridad y salud en el trabajo no es responsabilidad exclusiva del área de seguridad, sino de toda la organización. Se trata de un trabajo en equipo que requiere integración y compromiso de todos los niveles. La seguridad no es solo una obligación: Es una responsabilidad con la vida.

Beneficios de cumplir con la seguridad y salud en el trabajo.

  • Reducción de accidentes y enfermedades ocupacionales.
  • Disminución de costos por multas, indemnizaciones y paralizaciones.
  • Mejora del clima laboral y compromiso de los trabajadores
  • Incremento de la productividad.
  • Reputación empresarial sólida y sostenible.

 

¿Cómo implementar la seguridad y salud en el trabajo en una empresa?

Desde mi experiencia en consultoría y formación, estos son los cinco pasos clave para una implementación efectiva:

  1. Diagnóstico inicial (legal e infraestructura).
  2. Identificación de peligros y evaluación de riesgos (IPERC), alineada a la realidad de la empresa.
  3. Planificación del sistema de gestión, con objetivos realistas y acciones específicas según cada área.
  4. Capacitación y sensibilización del personal, utilizando metodologías dinámicas que generen conciencia y cultura preventiva.
  5. Monitoreo y mejora continua, midiendo resultados, corrigiendo desviaciones y fortaleciendo el sistema.

 

Porque lo que no se mide, no se mejora. Todo este proceso debe desarrollarse con la participación activa de los trabajadores, ya que ellos son parte fundamental de la prevención.

 

Mensaje final

La seguridad y salud en el trabajo no es opcional. Es una responsabilidad legal, pero sobre todo moral. No podemos seguir normalizando los accidentes laborales. Cada trabajador merece regresar sano y salvo a casa.

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