La rinitis alérgica es una
enfermedad que se caracteriza por estornudos frecuentes, además de mocos o secreción
nasal abundante, picazón y congestión nasal.
Quienes la padecen pueden tener estos síntomas frecuentes; que
interfiere con su capacidad de atención en la escuela, trabajo o reuniones, así
como, con sus periodos de descanso y sueño, según lo explica el doctor José
Gereda, especialista en alergias e inmunología de la Clínica Ricardo Palma.
Dicha condición médica se produce
por una activación exagerada e innecesaria del sistema inmune ante la presencia
de sustancias no dañinas del medio ambiente, conocidas como alérgenos. Estos
son producidos por ácaros del polvo de la casa, animales domésticos como perros
y gatos, entre otros.
Hasta el momento no es posible
prevenirla. Suele manifestarse en los primeros años de vida y exacerbarse o
hacerse más marcada en la adolescencia o inicios de la vida adulta.
Para mantenerla controlada es
importante identificar qué alérgenos activan el sistema inmune del paciente y
plantear estrategias para reducir su exposición o contacto con dichas
sustancias. A esto se le denomina control ambiental específico. Otra forma de tratarla es con inmunoterapia o
vacunas para la alergia, con lo que se modula la respuesta del sistema inmune.
No obstante, la forma más común
de tratamiento es con medicamentos, incluyendo antihistamínicos y/o sprays
nasales con corticoides que sirven para controlar los síntomas mientras son
usados, más no para curar la rinitis alérgica.
El doctor recomienda a los pacientes con signos frecuentes y/o molestos acudir a consulta para que el especialista en alergias e inmunología le prescriba un tratamiento de acuerdo a sus necesidades.
