La artista plástica Yezzenia Sánchez presenta La Mirada que Habita, su primera exposición individual, una propuesta pictórica que sitúa el rostro de la mujer como eje central de una exploración sensible sobre la intimidad, la memoria y la emoción contenida. A través de 12 obras la muestra construye un recorrido donde la mirada se convierte en puente entre la obra y el espectador.
“He vivido rodeada de mujeres, soy la sexta de
7 hermanos, 6 somos mujeres y en ‘La Mirada que Habita’ es revelar esa
presencia íntima que no siempre es visible a primera vista, va más allá de la
apariencia, donde se encuentra la timidez, fragilidad, miedo, amor y un sin fin
de emociones que se insinúan entre los trazos del pincel y el color”, afirma la
artista.
Los personajes que habitan estas pinturas no
corresponden a identidades específicas. Son rostros anónimos que emergen desde
estados emocionales y recuerdos personales. “Los rostros que pinto son
anónimos, no es alguien en específico, me inspiro en emociones, recuerdos,
vivencias, generalmente son estados sensibles, silencios interiores que
cualquiera puede reconocer”, explica Sánchez. De esta manera, cada obra propone
un ejercicio de identificación y contemplación que trasciende lo narrativo.
El título de la exposición refuerza esa
intención. Para la artista, la mirada es el centro expresivo del retrato: “Los
ojos es la parte del rostro que más comunica, es una presencia interior que
habla de emociones ocultas, silenciosas y que revelan lo que no es evidente,
eso hace que el espectador pueda encontrarse consigo mismo”. Así, la muestra
plantea un espacio de conexión íntima donde cada pintura funciona como un
espejo emocional.
El texto curatorial, a cargo de Joseph Firbas,
subraya esta dimensión introspectiva al señalar: “En la obra de Yezzenia
Sánchez, el rostro humano se convierte en un territorio donde lo íntimo, lo
sensual y lo enigmático coexisten en un delicado equilibrio. A través de una
monocromía cuidadosamente orquestada la artista depura el color para revelar lo
esencial: la vibración emocional que habita en cada gesto, cada sombra y cada
silencio del retrato.”
Asimismo, el curador destaca el carácter
abierto de la propuesta: “La artista construye así un lenguaje visual donde la
carga psicológica no pretende definir al personaje, sino abrir un espacio para
que el espectador se reconozca en él.”
Como primera individual, la expectativa de la
artista está puesta en el vínculo con el público. “Espero una conexión única,
íntima con el espectador y que cada obra funcione como un espejo emocional, que
se reconozca en las miradas y deje fluir lo que siente y conecte con eso más
que con lo que ve”, señala.
La exposición que cuenta con la curaduría de
Belinda Tami, se inaugura el 11 de marzo a las 5:00 p.m. en Casa Tambo (Jirón
de la Unión 1066, Centro Histórico de Lima) y podrá visitarse hasta el 30 de
abril. El horario de visita es de lunes a domingo, de 1:00 p.m. a 7:00 p.m. El
ingreso es libre.
Sobre la artista
Yezzenia Sánchez estudió Pintura en la Escuela Nacional Superior
Autónoma de Bellas Artes del Perú. Su obra aborda la representación de la mujer
como símbolo de vida, resiliencia y fortaleza, explorando la vulnerabilidad
como una forma de poder interior y transformación. Ha participado en
exposiciones colectivas en Lima, Cusco y Trujillo, así como en Chile, Francia,
España y Ecuador. Actualmente integra la muestra internacional itinerante Semillas
de armonía. El color nos une, que recorre México, Colombia, Brasil,
Argentina, España y Perú, consolidando su proyección hacia públicos diversos.
Más información en Instagram: @yezsart y Facebook: Yezzenia Sánchez.
Con La Mirada que Habita, Sánchez
profundiza en su exploración del retrato como territorio emocional y espacio de
reconocimiento compartido.
